St. Mary Parish Mission Statement

St. Mary Parish in Escondido, CA, welcomes everyone to enter God’s Covenant of love, forgiveness and healing and in turn follow His Will manifested in Revelation (Scripture, His life and Apostolic Tradition). As such, our Parish provides followers of Jesus Christ, who alone is Savior, the practice of Roman Catholicism witnessing in faith the one true God in the three persons of Father, Son and Holy Spirit. Initiated into the life of God through grace by baptism, we are brothers and sisters in the mystical body of Christ, united in professing the faith in One, Holy, Catholic and Apostolic Church established by Jesus and steadfast in our pursuit to know, love and serve God.

Honoring His commandments in particular to “love Him above all things and neighbor as self”, and thus strengthen our parish, build up the Universal Church, and mission to extend the Kingdom of God, we pledge to always uphold the fullness of revealed Truth, teach and serve one another by word and deed, and live as faithful stewards of God’s gifts contributing our time, talents and treasures. Above all we resolve to conversion and holiness through prayer and sacrifice by “carrying our cross daily” to encounter God and exercise faith and hope in His love, mercy and promises taking advantage of all He has provided to aid us toward eternal union with Him in Heaven; namely the Bible (His Word), the Sacraments (His Life), the Church – Militant, Purgative and Triumphant (His Body), and Mary (His and our mother).

Declaración de Misión de la Parroquia de Santa María:

La parroquia de Santa Maria en Escondido, CA, invita a todos entrar en Alianza con Dios recibiendo su amor, perdón y sanación y, a su vez, seguir Su Santísima Voluntad manifestada en la Revelación (Escritura, Su vida y Tradición Apostólica). Como tal, nuestra parroquia provee a los seguidores de Jesucristo, quien únicamente es Salvador, la práctica del Catolicismo Romano dando testimonio en fe del único Dios verdadero en las tres personas de Padre, Hijo y el Espíritu Santo. Iniciados en la vida de Dios a través de la gracia del bautismo, somos hermanos en el cuerpo místico de Cristo, unidos en profesar la fe en Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia establecida por Jesús y firmes en nuestra búsqueda de conocer, amar y servir a Dios.

Honrando Sus mandamientos en particular “amándolo sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”, y de esta manera fortalecer nuestra parroquia, edificar la Iglesia Universal y misión de extender el Reino de Dios, nos comprometemos a mantener siempre la plenitud de La Verdad revelada, enseñar y servir unos a otros de palabra y obra, y vivir como fieles administradores de los dones de Dios contribuyendo con nuestro tiempo, talentos y tesoros. Sobre todo, nos resolvemos por la conversión y la santidad a través de la oración y el sacrificio “cargando con nuestra cruz diaria” para encontrarnos con Dios, ejercitando nuestra fe y esperanza en Su amor, misericordia y promesas, aprovechando de todo lo que Él nos ha dado para ayudarnos alcanzar la unión eterna con Él en el Cielo; a saber la Biblia (Su Palabra), los Sacramentos (Su Vida), la Iglesia – Militante, Purgante y Triunfante (Su Cuerpo), y María (Su madre y nuestra madre).